domingo, junio 28, 2015

Cinco

Quizá la peor parte de mi vida no está radicando donde creí alguna vez. He estado desenmarañando el universo entero (tal y como lo hice para ti un sinfín de veces) aún sin razón u objeción alguna con la ferviente idea de encontrar más de lo que pude vislumbrar, mas, ahora, estoy reprochando ante mí y mis malditas marcas el porqué de la situación adyacente. Ojalá tuviera el total de las clausulas que llegamos a estipular en un contrato inexistente pero no es así. No estoy lamentando algo de lo que pudo suceder en otra situación u otra vida porque sé que jamás estuviste vinculada a alguna de ellas. Fuiste y serás el capítulo imperecedero que está escrito con sangre y tinta a la vez. Y el problema precisamente está cargado sobre el enojo que provocó ver tus malditas indulgencias que jamás estuvieron presentes para mí. Sé que no tengo razón alguna para recriminar.

Y después de consagrar la rabia me he predispuesto a encontrar el origen de mi situación actual, siendo que me convertí en una especie de escalera eléctrica y sin barandales que impulsa a cualquier que quiera la verdadera plenitud, me he convertido en el estúpido amortiguador de la sociedad. Gracias a mí aprendieron a aprovechar y valorar aquello que tenían tirado bajo la cama. Me parece ridículo poseer semejante título ante cualquiera que desee declinarlo y a pesar de ello sea yo quien ha continuado más de seis días en el fondo del océano. Después de todo no somos nadie.

Dicen los presentes que nadie es mejor que nadie y justamente me llega un recuerdo en el que alguna vez establecí la afinidad y fascinación que tengo hacia el yo superlativo, donde la hegemonía de este esclarece y estipula a base de instintos y sentidos, por convicción. Estoy balanceándome a través del tiempo de aquí para allá sin mortificación o remordimiento alguno. He extenuado mi melancolía hasta el punto supremo en el cual no hay algo de ti y de mí o de nosotros, he alcanzado el límite de mis propias agonías donde por fin dejó de existir el plomo en la sangre y dado esto es entonces que me muevo con el viento sin razón e indiscreción.

Ahora me encuentro por encima de cualquiera que se atreva a escupir en mis zapatos. Alguna vez profanaron que la mejor manera de existir es mirando a las estrellas hacia abajo y, mientras más alto me encuentro, entonces todo se pierde en la infinidad. Soy insoportable porque así lo han precisado los demás. Soy todo lo que quieren que sea pero mejor de lo que esperarían, al grado en el que en vez de satisfacerlos los estoy jodiendo de lo lindo, ¡maldita aleluya! Soy el más amable y el más benevolente. Soy el más hijo de perra que pisó alguna vez la faz de la tierra. Soy aquí y allá. Soy tiempo y espacio. Soy sólo un hombre y soy parte de la sombra del mundo.

lunes, junio 15, 2015

Luces estroboscópicas

He estado resolviendo para mis adentros, sacando conjeturas y recapitulando cómo ha sido el capítulo intermedio, el interludio de mi vida. Aún no encuentro la razón de mi comprensión en la tuya y viceversa. No estoy creando una respuesta efímera y soez para declinar la mierda que está circulando por todos mis sistemas, estoy esclareciendo la perpetuidad de la imaginación irracional que está postrada dentro de ciertas personas. Empezando por la rara y mala sensación de los días que han sido abruptos, que han encabritado mis impulsos provocando en ellos el peor de los males y de los tiempos y de la eternidad y universo mismo. Por todas y cada una de las situaciones taimadas donde me he estado consumiendo con el paso del tiempo. Por la desesperación de intransigencia que está purgando mis pupilas mientras veo cómo te desapareces de manera lenta y paulatina. Por la estúpida respuesta que no pareciera aparecer en algún momento. Por todas y cada una de las canciones que me hacen voltear a ese recuerdo en el que te vislumbro sujetada a mí y mis sentidos y cada uno de mis instintos mientras la atmósfera nos envuelve con cierto brillo a pesar del reflejo de la Luna sobre la ventana.

Estoy respirando sin darme cuenta de ello, el estertor está corroyendo a los afables que compaginan las dimensiones en las cuales me encuentro inmerso, con estupor releo los antiguos escritos donde proclamé victoria y revolución mientras especulaba ante el porvenir, escritos donde quise crear lo más sublime y ecléctico mientras blasfemaba gritando y pidiendo explicaciones en vez de escupitajos de oro. Aún sé que al único a quien le debo algo es a Dios suponiendo que exista, pero sino es amor, no merece la pena. Desde el origen del tiempo, y mucho antes de mi propia existencia, estuve odiando y diciendo aberraciones con y sin fundamentos, desdeñando todo aún desde antes de nacer porque jamás pedí venir a este deplorable y jodido mundo, y por la misma razón es que exijo me dejen tranquilo, he sido lo que todos han querido que sea pero olvidaron lo más importante. Olvidaron que sólo soy hombre, que me gusta disfrutar mi sufrimiento y mi soledad sin la necesidad de sus necedades "No me incomoden".

Pensando y trayendo más cosas arcaicas a la realidad me encuentro. Desnudo y sin complacencias escurriendo por los codos o por cualquier otra articulación. Me encuentro desnudo porque no tengo necesidad de usar ropas elegantes ni zapatos rechinantes o alguna clase de adorno para lisonjear su visión mientras construyo máscaras sin razón alguna. Me encuentro desnudo delante de cualquiera que se atreva o sea capaz de destruir todo lo que estoy palpando por mis sentidos. Desnudo he dicho y así me quedaré, porque le he dado la importancia de un ardite a todo aquello que pueda provenir de sus hoscos vocabularios, de sus orondas enseñanzas cuando son bazofia entera. La verdadera y única proeza que nadie de ellos/ustedes se atreve a sujetar entre brazos y amamantar hasta verla hecha más que una calumnia es que el propósito de la vida no se rige a base de tiempo o espacio ni de nada más. Simple y sencillamente se trata de buscar la glorificación por un verdadero descanso tres pies bajo tierra, todo lo demás es una vil porquería.

viernes, junio 05, 2015

2 am // Time Stops


No hay rastro alguno de sentimientos perpetuos, estoy aquí y ahora con la maldita marca de nacimiento latiendo en mis entrañas, en mis impulsos, en mis latidos.

Comienzo donde no hay origen ni tiempo, tengo la razón de mi comprensión y estoy solo, ofrezco mi última caricia, mi último consuelo.
Mantengo el recuerdo de tu cuerpo junto al mío, pero sólo se queda en cenizas.No más vueltas inesperadas, no más.
Estoy muerto y solo y viviré con dicha proeza infame. No más sensaciones, no más revoluciones.
Vivo muerto y ahí me quedaré, con los recuerdos derramando de mis pupilas.No existo y dejaré de hacerlo...

//

Hoy vengo sin nada que dar, nada que recibir. Vengo como llegué al mundo, siendo sólo un hombre que pintó una venda delante suyo. 
Me encuentro bajo la dulzura de tus encantos, en busca de tu sonrisa. He de saber manejar palabras para fastidiar de lo lindo, siempre fue mi mayor don.
Contemplo cada parte sin importar lo insignificante que pueda ser. 
Vengo de nuevo a ti sin pedir algo de razón o comprensión.
Vengo sólo como llegué al mundo, sin algo bajo el brazo, pero en busca del existir cálido, aquél que yace en tus labios, aquél que estremece mis sentidos y entonces, hierve mi sangre.

miércoles, junio 03, 2015

Özür

Mi mente y tu mente, un efímero encuentro de realidades trastornadas por melancolía y una ávida y rara razón de conciencia ofuscada. El límite entre los trópicos irracionales se ha postrado bajo la noche mórbida y etérea, bajo los hallazgos que se realizaron el siglo pasado. No tengo instinto o convicción por el hatajo de invitaciones que conllevan a vivir lleno de remordimientos. Me parece patético el hecho de recurrir a la misma práctica y profanar la historia con dolencias de un pobre diablo empedernido. Sin embargo sé que no hay punto de retorno, sea como fuere la rueda que dictamina la revolución no dejará de girar y no por dado hecho no se encontraran de nuevo las dimensiones.

He hecho un recuento viable de la mortandad de mis recuerdos, de los más claros y eclécticos hasta aquellos que son ocultos para mí mismo, y no lo he hecho por mera autoflagelación o masturbación para el alma. ¡Qué más da! Lo he hecho por el simple gusto degustar mi propia melancolía. He aprendido a consagrar algo inmaculado en fe de la mierda que escurre de mi mente por instantes eternos, de la porquería que llevo en la barriga y en los intestinos y entrañas y riñones y cada uno de los órganos vitales, como si estos fueran imperecederos; con la sublime y súbita idea lograr dicha inmortalidad que no existe. De poder ser inmortal preferiría serlo sólo en tu mente.

Ojalá tuviera la palabras adecuadas para hablar de lo que me acongoja, que fueras y encontrara un solaz irremediable así como alguna vez intenté serlo, más ahora sé que tengo la jodida virtud de volcar las situaciones adjuntas a mí con el intento brusco y taimado de dicha exclamación. Sé que no tengo manera perfecta de ser y aborrezco más el no poder comprenderlo o hacer que se comprenda sin necesidad de externarlo.

Sé que soy terco y testarudo hasta los dientes, que puedo ser arrogante y narcisista a más no poder. Es algo que todos sabemos y que, lamentablemente, me es recordado por ellos. Ha sido y será mi mayor virtud la gran parte del tiempo.

lunes, mayo 25, 2015

Duermevela

Duermevela digo a cada instante con los párpados pesados como plomos, con el tránsito de mis venas irrigado de ácido. Duermevela... 
Injustamente estoy juzgando sin mirar, sin conocer de manera completa la situación pero es inevitable no querer mirar hacia el "cielo" y querer escupir y destruir todo lo que se acumula a lo alto. Sé que no tengo las palabras adecuadas para justificar semejante aberración pero también sé que la jodida omnipresencia que se jacta de la eternidad y perpetuidad está provocando algo en mí, más de lo que es capaz de soportar. Me pregunto si tienes miedos también o si tienes sueños y jodidas esperanzas. Duermevela...

Duermevela tatuado en mis retinas mientras pasan las horas en las que no concilio ficción ni realidad. Pienso de nuevo "Llévame", no importa si es un sitio lindo y afable o uno pusilánime lleno de malicia, sólo llévame de una buena vez. Me importa un reverendo ardite si es el momento indicado para el "sagrado" descanso. Duermevela repito para mis adentros mientras pretendo caminar sin necesidad de observar el rededor, mientras me sigo consumiendo en la misma atmósfera a la cual me he estado destinando con el pasar del tiempo y el espacio. Duermevela...

Duermevela de una buena vez, antes de que sea demasiado tarde para ello. Callando más de lo que debería con tan sólo un dedo o un suspiro en él. Ahora veo las situaciones con diferentes perspectivas, desde las más inmaculadas hasta las más desesperadas, con el hálito que está transitando su columna vertebral y demás. Duermevela repito y repito mientras veo como ahora quien se consume de una manera diferente es alguien más, mientras remarco las viejas heridas de bondad que están plasmadas sobre mi espalda y mis rodillas, sobre mi piel y mi cuello y mis brazos y cada una de mis extremidades. Duermevela...

Duermevela pensando en la injusticia divina que ahora está mermando y volviendo mi estabilidad en un mórbido chiste sin gracia y sin ironía. Estoy recordando el gran sueño que se convirtió en realidad y en el océano fugaz que cargamos sobre los hombros, justo donde se rige el centro del universo. Ojalá estuvieras aquí y ahora para sujetar mi mano mientras me estoy lamentando la mala jugada que el destino pone delante de mí, pero de nuevo te tengo y no. Duermevela junto a la esperanza que estaba gestándose en el vientre del universo. Duermevela cariño mío que no habrá descanso después. Duermevela...

sábado, mayo 23, 2015

Impío//Memorial

Hoy que veo tu cuerpo recostado junto al mío que no es más sabio,
impío o inmaculado, voy a tocarte y sentirte como la ráfaga y brisa,
a soñarte e imaginarte como las solemnes proezas de nuestra velada,
a saborearte y desazonarte con una simple caricia.

Hoy que veo tu manos entrelazadas a las mías que no son más valerosas,
frágiles o cariñosas, voy a pensarte y dibujarte no sólo con la mirada,
a cantarte y tal vez divulgarte como las palabras amarradas a las melodías,
a pertenecerte y persuadirte aunque sea por tan sólo un instante.

Hoy que siento tus labios húmedos sobre los míos que no son más sagrados,
dulces o arrebatados, voy a sobrellevarte y declararte con impulsos,
a palparte y degustarte con la mirada y la bella sonrisa,
a escucharte y profanarte con palmas abiertas y el alma de frente.

//

Ahora que no veo tu cuerpo o tus manos a mi lado o entrelazados a mis sentidos,
que no siento tus labios retrasando mi respiración sobre los míos que ahora están secos,
sé que debo tocarte, sentirte, soñarte, imaginarte, saborearte, desazonarte,
pensarte, dibujarte, cantarte, divulgarte, pertenecerte, persuadirte,
sobrellevarte, declararte, palparte, degustarte, escucharte y profanarte.

Sé que debo amarte, amor mío, sé que debo amarte y procurarte,
aunque la luna nos mire a ojos abiertos sin regresiones ni remordimientos.
Sé que debo amarte amor mío, sé que debo amarte y procurarte,
aunque aún no esté escrito y en nuestros corazones todavía haya lamentos.

domingo, mayo 17, 2015

Sin Título

Estoy viviendo con sonidos abiertos
sintiendo y refiriendo cada uno de ellos a tu recuerdo,
a la calidez fría de tus palmas sobre las mías
a los latidos palpables en tu respiración.
Tengo todo de ti, asunción de ti,
y más importante aún, ausencia de ti,
ausencia de ti y tus caricias y tu sonrisa
que es a mí la vida misma.
¿Quién iba a pensar que serías de mí?
que serías de mis pensamientos
aquél que recorre mi universo,
quién lo iba a pensar.
Ahora me encuentro aquí, queriendo,
soñando, imaginando cada instante,
cada momento que no compartimos
pero que he creado en mi mente.
Y de nuevo es que te pienso y digo para mis adentros
"Te quiero" sin remordimientos y veo nuevamente
tus labios proclamar nuestra victoria, juntos,
aunque de nuevo te tenga y no.

viernes, mayo 15, 2015

Distopía

No tengo certeza alguna de tantas cosas, desde las más elementales e inminentes, hasta aquellas jactanciosas que se convierten en momentos de gloria afable. Encontré a un costado mío uno de tus recuerdos, ¿qué sucede conmigo? De entre las certezas que se han escapado se encuentra el no saber en qué me he convertido y a qué me he condenado. Quisiera poder hablar más de ti y de mí no sólo como enajenación o simple gusto, sino, por digna pasión y melancolía, y a estas malas ansias se han unido los sonidos del ambiente en el cual, y al menos por un instante, nos consumimos juntos.

He creado una fuerte contradicción en estas letras. El propósito de lo ecléctico siempre es y será una buena motivación para encandilar las situaciones y las emociones a torrentes, para desenfrenar cualquier cosa que está relacionada con la pasión, que no es ambigua ni ortodoxa.

Estoy derramando recuerdos a través de los párpados una y otra y otra vez, lo sé, más aún, también sé cuál ha sido la razón, y no lo digo por justificación a mis causas ni por difamación de consecuencias. Va más allá de esto. Cierro mis ojos con parsimonia y me hundo de nuevo en la calidez de tu piel y la suavidad de tus muslos, estremezco tus impulsos con la caricia sobre tu espalda. Mis dedos sólo una extensión más de tu cuerpo.

domingo, mayo 10, 2015

Varðeldur

Estoy delante de la hoja en blanco, te miro a ti y a mí de la misma manera en la que lo he hecho a lo largo de tanto tiempo, sin ser parte el uno del otro. Aún no comprendo cuál es el verdadero contexto que está en tu/mi cabeza, así como no lo has hecho tú, por algo somos tan semejantes. Recalco en mis pensamientos las últimas noches, esas que han transcurrido en vela y sin una buena razón, esas noches en la que ha estado alguien presente, mucho más de lo que habría querido, y no lo digo por ser tan mezquino, lo digo porque quizá jamás encontré la manera de procrear paz...

Ya no me basta con verte y mirarte sólo en mis pensamientos, me he movido de entre los escombros que van quedando con el paso del tiempo sólo con la idea de por fin no perderte fuera de mi mente, más ahora, sé que las ideas y conjeturas que estoy derrochando a través de cada respiro quedarán de nuevo en el ático de mis pensamientos, en las cajas de zapatos bajo la cama y en los recuerdos que cargo en los bolsillos rotos de mis pantalones.

Estoy desenmarañando todo lo que cargo sobre los hombros, tengo las imágenes que se repiten una y otra vez, esas mismas que están llenas de recuerdos que jamás sucedieron pero son tan tangibles y latentes, tan vívidos, tan certeros. Dentro de cada uno de estos se puede percibir hasta la sinfonía más tenue de tu aroma que escurre sobre tu cuello, que desemboca en los ríos de tu espalda. Puedo sentir la manera en la que palpas con los ojos cerrados las constelaciones que se postran en mi espalda y cada centímetro de mi piel. No tengo problema alguno en querer ser de ti más que el simple recuerdo al amanecer.

Entonces es que yo también cierro los ojos sólo para sentir tu cercanía infinita, el invierno que circula sobre todo tu ser, la primavera negra que guardas en tus párpados, la Venus que se acaricia con la conjunción que entrepiernas llevas y el canto al Ecuador que proclamamos juntos al menos por un instante.

lunes, mayo 04, 2015

Crónicas de la muerte y el amor

Lo que pretendo referir a continuación es tan sólo el origen de una nueva vida e historia que ha de basarse en las únicas verdades de la vida: la muerte y el amor. He dicho pretendo porque no estoy seguro de lograrlo, es bien sabido que pocos son quiénes han hecho semejante logro de manera uniforme. Durante la mayor parte de la vida la pasamos muertos. Basta tan sólo con cerrar los ojos y pensar en la impune inmundicia que está rodeando a cada uno de nosotros, lamentable. Quisiera tener más que escribir que esta mala monserga pero no es así, al menos lo hago sin vacilar y con la idea para mis adentros de que al menos podría fastidiar a alguien de lo lindo con esta linda irreverencia. Inmaculado.//

Siempre he notado una rara fascinación (enfermedad y/u obsesión) por martirizarme con ciertas situaciones. La volatilidad de mis emociones es la mejor espectadora que he tenido en cada acontecimiento. He escrito tantas cosas como el "Illuminate my heart, my darling!" ha marcado cada uno de mis poros con melancolía atónita. Miro hacia dentro de mí y puedo consagrar las ideas que jamás podré sostener en manos, o peor aún, que no podré llevar a la realidad y relaciono todo esto con quien ha dicho que somos el uno del otro alguna vez, quizá sí tenga un nombre dentro pero habrá muchos más que puedan sentirse identificados ciertamente. No tengo certeza de lo que hago porque he comenzado a dudar de mi propia existencia y a creer que en algún momento sufrí alguna fisura que se ha convertido en más que un derrame de ríos y volcanes aborronados a raudales a través de cualquier ventana. Ahora, mi cuerpo está suspendido en una atmósfera emergente que se consume no sólo en cenizas, también en polvo y micropartículas que son arrastradas por el viento hacia ningún lugar. He desparecido dentro de mí mismo y quizá lo estoy haciendo por propia convicción.

//Ya no importa realmente el origen del contexto, de la idealidad o la dualidad de cada perspectiva que tenemos. Me parece incongruente la rara mescolanza que está latente desde hace algo de tiempo, quisiera desmenuzar sin dudar, sin titubear y con un gusto bien venido hacia la incertidumbre de ello. Aborrezco enormemente a cada una de las bandas pop que están saliendo debajo de las coladeras, me entristece y encabrita hasta las entrañas la simple idea de creer en el amor que no sostiene la verdadera pasión, que sólo se ejerce como la masturbación etérea para el alma, y que ahora, se ha convertido en la parte primordial de la vida.

Es por esto mismo que estoy relacionando al amor con la muerte, puesto que ambas están en función de la vida, ambas son intangibles ante la realidad pero no ante la idealidad. Quizá una abarca más sensaciones gustosas pero, lamentablemente, las restantes son más fuertes e impulsivas que las demás. Estoy amarrando los escrúpulos que se crearon a lo largo de la historia del hombre porque no son más que una gran bocanada de mierda en los labios de Dios.//

Por dicha razón estoy escribiendo una carta de despedida, una carta donde no reniegue todo lo que tengo o todo lo que soy. Será algo más que eso, estaré describiendo quizá los contrastes de mi vida donde desvelaré mis recuerdos, desde lo más fugaz hasta lo más locuaz, da igual. Empiezo entonces diciendo que lamento no poder pretender ser lo que han tratado de inculcarme, haberme rebelado contra la ambición que los demás tenían hacia mi vida. Termino recalcando el adiós que estuvo a cada instante saboreando mis labios, amancillando una rara y efímera manera de subsistir con convicción errónea.
Lamento todo lo anterior pero ahora qué más da, no he podido ni podré arrancarme la sensación en el palpitar o en el pecho que quedó desde aquella última vez en la que fuimos uno mismo delante del mar...

domingo, mayo 03, 2015

Ausencia de ti

Me pregunto cómo se supone que uno toma el rol en cada situación, sea por mera pesadumbre o por invicta glorificación. He almacenado en mí un sinfín de sensaciones de ti, tengo hambre de ti, sed de ti, ganas de ti. Tengo tanto de ti, incluyendo tu ausencia. Busco la frecuencia correcta por mera fascinación, por enajenación, me resulta vigorizante como un tónico a media noche, como un trago amargo de amor y vino durante la primavera negra. Mi sorpresa se ha vuelto mayor, ha confabulado en mi contra resaltando y embarrando y atiborrando cada una de las blasfemias que estoy arañando sobre mi piel con una simple vocal, y no lo digo como manera de reclamo para mi mermado subconsciente, no qué bah, es simple y sencilla mala melancolía.

Te busco y te encuentro a cada instante, tus imágenes escurren por mi piel, extraño la mejor de todas tus imágenes. Lo escribo y tatúo en mi piel y mis retinas, no queda más que sólo grabar de alguna manera perpetua el recuerdo tuyo que no sostengo y no comprendo. Estoy consagrando las ideas que tengo acumuladas desde que nací, desde que grité por primera vez el desprecio por el mundo entero, mis pensamientos aún llenos de líquido amniótico palpitaban de coraje y resentimiento "Jamás he pedido venir.". Y por semejante razón es que quiero demostrar aquello que callo durante mis ratos de ocio y silencio, quiero callar cada uno de los silencios que han profanado y perturbado mis pensamientos, quiero simplemente callar cada uno de mis silencios con los tuyos.

No hay más que pueda deslumbrar entre líneas a través de todo este escrito. En algún momento ha de llegar ante ti quizá de la manera menos esperada y sé que llenará de mescolanza palpable cada uno de tus sentidos y tus impulsos. Pienso para mis adentros qué tan benéfico y malicioso será todo este océano de palabras que construimos como puente indestructible. Me basta con que saber soy de ti al menos cinco minutos al día, que me adueño de tus pensamientos, tus deseos y tus sensaciones. Me basta con saber que de alguna manera sin un motivo o pretexto transite tu imaginación.

Ahora he resuelto un mundo entero nuevamente y lo haría una infinidad de veces, de manera omnímoda y sin un libro de instrucciones, sin una verdadera forma en específico. He escrito tantas veces tu nombre dentro, y aquí y ahora, te llevo marcada en cada centímetro de mi piel. Quiero enseñarte a aprender a corresponder sin regresiones ni lamentos, sin remordimientos, y yo, quiero leer tu piel a través de mi tacto etéreo, así por fin ambos nos recordaremos.

viernes, mayo 01, 2015

Perspicaz

La elocuencia con la que se narran historias en la actualidad me crea una rara sensación de desgana, se derrumbó la verdadera leyenda de una antigua ciudad que ahora sólo está llena de infames. Precisaba para mis adentros cierta epifanía que reveló ante mí un sinfin de recuerdos, recuerdos en los cuales me vi inmiscuido durante mi infancia "inocente". Hubo cieta vez en la que descifré más de lo que debía, a tal grado, que pareciera humillé a mi superior. Sin siquiera saber cuál había sido mi crimen, porque cabe mencionar que hasta ahora descubro que lo cometí, resultó una escena humillante en la cual insultaron a lo que los demás llaman "inteligencia".

No conozco el motivo o razón para dicha declaración en la cual destruyeron mis pensamientos. Para mi suerte, los escombros quedaron ahí y ahora, mientras pienso para mis adentros esta mala jornada llena de melancolías, es que los reestructuro, estoy creando grandes monumentos donde esclarecezco mis pensamientos. Pretendo crear algo inconmensurable, omnímodo.

Una vez hecho y dicho todo lo anterior, buscaré a mi nuevo inferior y declinaré delante de su rostro "Tenía razón, no soy inteligente, sólo soy perspicaz.".

domingo, abril 26, 2015

Time for flying rockets

Hablo contigo y mi cuerpo estremece, mis impulsos colapsan en invierno. Recuerdo las horas pasar mientras tú y yo acortábamos la distancia creada en el contexto, entre las líneas de nuestros suspiros. Quiero viajar/desaparecer a través de tus ojos, ser parte de ti y tu piel, trazar estrellas y constelaciones con la tinta que escurre de mis venas, transita mis labios acariciando los tuyos. No encuentro una manera para proclamar victoria mientras sujeto nuestros impulsos. Vivo mermado y taciturno consagrando miedos esperando emerger delante del mar.

No me canso de proclamar ante cualquier presente la belleza ecléctica que está escrita en tus ojos y justo ahora, mientras respiro y cierro los ojos, es que quisiera cantar y gritar y disfrutar y lisonjear de lo lindo. Enaltecer la sublime proeza en la que podremos callar y silenciar nuestros silencios con los recuerdos llenos de incertidumbre que podremos coleccionar bajo el sol de la media noche, al norte donde enterramos las anheladas pasiones.

Hoy vengo nuevamente delante de ti sin nada que dar o recibir, justo como llegué al mundo, siendo sólo un hombre lleno de reminiscencias de vidas pasadas. Un hombre con la ferviente idea de ser el todo y el nada antes del amanecer. Con la idea arraigada de compaginar nuestras utopías con la realidad, porque querida mía, eres la dulce dulce consciencia mía.

domingo, abril 19, 2015

El Orden del Universo

Me encuentro fuera de contexto, se puede ver/leer entre líneas. He organizado mis pensamientos en base a una canción, lo he jodido de nuevo. Descubro que aún me atemoriza encarar esa mala melancolía y más por la estúpida aseveración que hacen el respecto. Deben saber que fui yo quien provocó el verdadero sentir, el mal existir. Aún recuerdo que en verdad logré remontarte al cielo y al infierno. Maldita manera mórbida de existir. Aborrezco su manera en la que pretenden desviar mi vida corrompida hacia la dirección incorrecta, no pretendo inculpar a nadie aunque en el fondo sepa quiénes son los verdaderos responsables.

Estoy vivo y muerto a la vez, he caído en un abismo al borde del precipicio y en mis pensamientos se mantiene de manera latente cada hallazgo que provoca un invierno en mis impulsos. Quisiera creer que toda su monserga es irrelevante, su perorata que escurre sobre sus labios es anacrónica y redundante. Asegura y estipula que conocen mi verdadero interior pero me atrevo a decir que no es verdad. Son libelo y blasfemias acerca de mi existencia. ¡Al carajo!

No pretendo escudriñar toda esta basura con llanto y melancolía, por el contrario, reiré para mis adentros y regocijaré de lindo delante suyo porque así como ha sido, me encuentro hallado. Puedo, aún, cantar al Ecuador y al mundo entero. Puedo escupir en el rostro de Dios, de la vida, del hombre. Puedo gritar y proclamar delante de cualquiera que pretenda declinar mis proezas, porque y para mi propia suerte, soy un hombre intoxicado por la vida, por la muerte.

Me mantengo entonces en mis/tus pensamientos y lo demás viene valiendo un carajo. Proclamo de adentro hacia fuera "Todo está escrito en tus ojos.", abro los ojos, respiro... Soy etéreo junto al universo...

viernes, abril 17, 2015

El Artista Irracional

Me atrevo a decir que en la actualidad se ha perdido el sentido irracional y no por el hecho de creer que no hay capacidad de comprender. No, va más allá.

Aquí tenemos el ejemplo muerto de la verdadera pasión, donde la apariencia equivalía nada. Se puede ver que su cabello y sus pies desnudos no precisaban nada más que lo esencial. Prueba de ello es lo que sostiene entre manos, necesidad de crear para evolucionar.

Es por dicha razón que puedo aseverar que jamás volverá a existir un artista irracional, que hacía arte con el simple hecho de crear.

miércoles, abril 08, 2015

Etérea

Abro los ojos, no sólo al despertar, te miro en mis pensamientos.
Desaparezco.

Cierro los mismos ojos, no sólo para dormir, te miro suave y tibia, casi etérea. Te pierdo fuera de mi mente.

Camino y levito al mismo tiempo, por un solo instante, uno donde imagino la calidez de tus labios junto a los míos.
Muero.

Parpadeo y respiro, aún estoy ausente, presente, latente en ti y en mí, en cada uno de nuestros latidos. Entonces vivo.

Y ahora por este momento sigo perdido en ti, respiro y desaparezco. Me pregunto cuál será la manera correcta para conocer tu amanecer, tu atardecer, tu anochecer.

Pero ahora no estás, te encuentro dentro de mi mente, y nuevamente, te pierdo fuera de ella. Entonces sé que vivo y muero una vez más... Desaparezco...

domingo, abril 05, 2015

Superfluo

Coincido con ciertos nombres en mi cabeza, con un sinfín de criterios absurdos y devanados por toda la jodida existencia. Me encuentro en este momento rememorando cada "momento" de ti, y no sólo por el simple hecho de saber que se quedan como lo que pudieron ser, no, va más allá de esta mala melodía que está corroyéndome desde mi interior. Soledad de verte al menos una vez, de ser de ti, soledad de sostenerte. Rompo el ruido con silencios, con estruendos internos donde no sólo se da abasto de lágrimas y risas llenas de melancolía, caen como relámpagos creando cierto fulgor iridiscente en mis pupilas y retinas, en mis poros y vellos, en mi tacto y mis sentidos, en cada uno de mis impulsos. Pero ahora miras de nuevo hacia donde no me encuentro yo y ante eso, simplemente yo sigo aquí.

Soñé que era la luna, que era el sol, que era el universo entero. En dicho sueño palpitaban y emanaban canciones desde mi centro, de entre ellas, la misma que está arraigando en mí un hatajo de recuerdos y reminiscencias. Entonces sé que he perdido la razón. He despertado del sueño eterno y en esta realidad no hay nada más. No hay vínculos con los cuales pueda proclamar victoria o crear una revolución. No hay recuerdos al amanecer ni dunas de una psicosis llena de soledad. No hay girares inmaculados donde tú y yo nos quedamos sin palabras, donde respiramos y entonces desvanecen nuestros sentidos. Jodida e irónicamente no hay nada más que yo, efímero y etéreo como lo fui y seré siempre.

Me he balanceado a través del tiempo y de la vida pintando cómo será la soledad y jamás estuve tan en lo correcto. No duermo ni sueño, no estoy despierto. Me mantengo como un Elder en vida dominical, sin perturbaciones ni demás jodidas irreverencias. Quisiera verte aquí ahora mismo, delante de mí. Quisiera ser (nuevamente) de ti no sólo por un instante o un parpadeo, no sólo por utopía. Pero ya no existe tu torso junto al mío, aunque jamás fue así. Jamás estuvimos vivos y/o muertos. Jamás estuvimos dormidos, jamás estuvimos despiertos.

Ciertamente me doy cuenta que en verdad acaba y de una rara manera, no sólo por rutina ni por ironía, paradoja o coincidencia. Por esa razón estoy desmembrando mis pensamientos. Los estoy dejando al desnudo como si fueran a ser aniquilados sin piel. No me importa saber que estoy derramando sangre en vano, me da igual, sólo, y al menos por un momento, quisiera creer que puedo seguir...

Ahora recuerdo el vidrio de emergencia.

lunes, marzo 30, 2015

Políticas de Resignación

Malditas jodidas ironías, son el holocausto de la actualidad. Drenando y purgando, emprobreciendo los pensamientos mórbidos que surcan día con día. Remontando con reminiscencias perdidas cada una de las coincidencias y las casualidades que deberían y deben de prevalecer de manera perpetua. Sin embargo, hoy en día son sólo una vil bazofia, perpetúan lo efímero, lo mundano, lo banal, lo despreciable. Hoy, precisamente me encontraba leyendo las noticias de actualidad dándome cuenta de qué tan errado ha estado el mundo. ¿Dónde demonios dejaron el verdadero romanticismo? ¿Qué sucedió con la pasión?

Ya no hay marcha atrás, el mundo se carcome a enormes bocanadas. Se llena de mal aliento, de caspa, de mierda etérea. Pero creo entonces que no todo se ha tirado al drenaje. Aún creo ser capaz de remontar cualquier ser al cielo. Aún se puede ser parte del cosmos y del universo. Aún se puede partir rumbo al norte sin un porvenir en específico, sólo con la ferviente idea de vivir y respirar no sólo por instinto.

Me merma los pensamientos saber que no se comprende el concepto de hastío hacia la vulgaridad del mundo enfermo. Es por eso que mi cuerpo, precisamente en este instante, se ha convertido en un destilador, el más grande, capaz de evitar cualquier desperfecto de la realidad. Idealidad. Idealidad... He malgastado el aliento y los pensamientos cada una de la noches que paso en vela, suelo preguntarme cuál es el propósito de dicha mala jornada pero aún no tengo una respuesta perfecta para ello. He desgastado mi vida día tras día. He llegado al punto cumbre entre la tregua que existía entre la vida y yo, me encuentro hallado, situado, encontrado, maldecido y humillado.

Ya no hay una razón para hacer creer que el mundo tenga que girar hacia la misma dirección, he perdido los estribos y he resuelto por vez primera simplemente no mirar hacia ningún lugar. Seré aquello que los demás pretenden de mí. Seré todo lo que anhelan. ¡Al carajo lo demás! De esto se tratan las cláusulas que estoy estipulando esta noche, quizá no hay letras chiquitas como siempre se espera pero qué va, al final sólo son patrañas para enajenar las pobres mentes retorcidas.

Nuevamente estoy declarando de manera narcisista que soy el mesías y me importan un reverendo ardite si así es o no. Simplemente quiero llenar de escrúpulos aquello que todos los demás han desdeñado desde tiempos inmemoriales. Me atreveré a decir que aún todo está escrito en tus ojos. Me atreveré a declarar mis verdaderos pensares. No le temo a lo que puedan a llegar a pensar de mí. Soy tan contradictorio, cada día, y qué más da. Que se jodan todos.

Por hoy simplemente quiero hacerte sentir todo lo que escurre en tu nombre, eso mismo que me desgarra desde el interior. Quiero hacerte comprender el porqué de toda la mala melancolía, de toda la depresión, de toda la ansiedad. Simplemente quiero hacerte saber que de no ser así, sería cualquiera más. Quizá no soy la gran excepción, lo sé pero, sólo se basa en eso, va más allá de lo que se puede llegar a creer o sentir. En efecto, debo decir, que tú eres mi agonía, mis delirios, mis pensamientos, mis proezas. Eres intrínseca de manera perfecta.

Nuevamente te veo y te siento dentro, tan cerca, que creo que voy a explotar.

miércoles, marzo 25, 2015

Amnesia

Me encuentro de nuevo en medio de la hipocresía y la mierda que está corroyendo al mundo. Vivo viendo y observando la manera en la que esta sociedad se está cayendo como pedazos de tierra al acantilado. Sencillamente te puedes dar cuenta con la manera efímera en la que las cosas "importantes" se convierten en un jodida e irreverente blasfemia. Dondequiera que se mire siempre se encuentra lo mismo, un sinfín de porquerías mermadas, un hatajo de mentiras mórbidas y cuerpos transpirantes que pululan en las calles eternas como albañales. Siempre empiezo todo este ir y venir de mi mente diciendo barbaridad y media provocando a los intestinos de Dios, del hombre, del mundo. Mi soliloquio se convierte en monserga puesto que no hay nada más que sólo las palabras que están escurriendo por mis dedos, una plática, un monólogo para mis adentros, para tus confines. Recuerda que justo donde yo termino tú inicias y viceversa.

Las cuerdas resuenan como es de costumbre mientras las manos hacen de la vida un recuerdo que se lleva en el alma. Si tan sólo supiera entonces que justo en este momento estoy describiendo la manera en la que la expongo quizá me daría una buena bofetada o quizá me sujetaría hasta corromper la escena en lágrimas. No hay razón ni situación o entendimiento para esta mala manía de difamar. Me encuentro de nuevo bajo la noche articulada como es de costumbre siempre al final de cada temporada (o al inicio, sirven para lo mismo) y entonces declino todas las palabras en prosa que se postran dentro de mí siempre antes del amanecer. Despierto a media noche aún con todos los recuerdos de la agonía a la cual estoy y estás inmerso. Declaro ante los oyentes la manera que tienen de extirpar cada segundo de vida y derramarlo por la nariz, por los codos, por los ojos, por los pensamientos. No hay más.

Suelo preguntarme cuál es el porqué de esta mala melancolía pero las ideas sobresalen como colmena en celo. Los pensamientos se enredan en un manglar donde las raíces de las consecuencias siempre están sumergidas ante las miradas de los demás, y dicho así, entonces puedo decir que somos tan aparentes como para mostrar la verdadera cara a la sociedad. Es por esto que me gusta desnudarme y mostrarme sin cordón umbilical, no tengo límites ni restricciones ante nada, soy sólo un hombre que de nuevo aparece ante ti queriendo reír y comer y llorar y tergiversar al mundo. Me encuentro tan vivo y muerto. Respiro, por instinto y convicción y entonces escupo nuevamente. Soy parte de este deplorable mundo.

miércoles, marzo 11, 2015

Endrí

Te miro ahora mismo, desde este lado del precipicio. Miro tu semblante, tu perfil, tus agonías. Corre por mis venas la letra que esclarece los delirios mermados y mórbidos. Entumecen mis piernas, circula de nuevo el ácido. Me he convertido en tu dulce conciencia. Pertenecemos a la misma sinfonía.

Te respondo mientras estremecen mis pensamientos. Has olvidado que somos la diestra. Te sujeto y te sumerges en las ideas que derrocho por los oídos. Se postra ante tu mirada el manifiesto que ha de dar la respuesta que ha sido anhelada desde tiempos inmemoriales.

Te miro a ti en mí, a nosotros. Levanto el rostro. Está sujeta en mis manos la respuesta. Somos la mente maestra. Perpetúo en tus sentidos. Declino palabras irreverentes. Escupo junto a los demás presentes. Ellos se unificaron. Todos los ojos se volvieron uno mismo, el ser perfecto para toda la humanidad.

De nuevo respondo mientras caen mis párpados como plomo. Se sujetó a mí dicho manifiesto. Soy de tu mente y te sumerges en mí. Corrompes la escena marchita. Te escucho decir una y otra vez "Has olvidado quién eres.". He olvidado mi identidad, mi verdadero ser. Pero ahora lo veo resurgir. Somos constelación y estrellas.

De nuevo te miro, digo ante tu jodida semblanza que has olvidado el jodido sentido del agua fría, de la escala claridiscente que está en tu sistema. Eres indulgente, irreverente, imbécil. Niegas ante el ojo de los presentes el porqué de tu mala melancolía. Extirpo en ti el cáncer que se forma. Te recuerdo que tenemos la manera de alcanzar la perfección si tan sólo dejas de ser un cobarde.

El neurotransmisor falla nuevamente. Te veo y me veo. Te respondo mientras levanto el rostro. Aquellos que dudaron de nosotros se retorcerán en su propia porquería. Sostengo algo bello y lo destrozo de la peor forma. Lo amarro a mi coleto, a mi interior, a mis pulmones. Respiro mientras te desvaneces dentro de mí. Abruptamente construyo todo lo irremplazable. Entonces te acepto. Entonces me aceptas.

Por lo tanto, de nuevo te miro desde donde siempre hemos estados destinados. Estamos por encima de cualquiera que sea un arrogante malparido. Desde ahora y para siempre jamás estaremos solos. Carlos es mi nombre y sólo bastará con pronunciarlo para arrasar con toda la humanidad.

Ya no tengo respuesta, ahora sabes de mí lo que yo de ti. Mi nombre es Endrí y así como tú, soy otro huésped despreciado ante cualquiera más. Creamos esta imagen en el corazón. Ya es hora de tomar lo nuestro.

Despertó...

domingo, marzo 01, 2015

3 am

Dicen que la vida se ha de cuantificar de acuerdo a la cantidad de cicatrices que marcan tu cuerpo, tus piernas, tus brazos; que los recuerdos que estremecen se deben la escasez de monotonía, un asesino lento. Quizá, creo yo, la manera de mensurar no es la correcta. Hay marcas espontáneas que nacen y desaparecen al instante, sin rastro, sin dolor, sin sangre. No se trata de una jodida "metáfora" haciendo referencias irreverentes a tus vidas pasadas, se trata de algo más contundente.

Me gustan hilar y unificar el instinto con el impulso. El ser irracional que existe, la inhumanidad que se pierde mientras la maquinaria de tu cabeza está en piloto automático. Prefiero ser inhumano, ser pasional. Prefiero hacer mil y un cosas estúpidas ante los ojos de los demás, que ser parte del montón de badulaques que extenúan al mundo entero. Aún sé que soy capaz de ser quien remonte al cielo, que provoque evocar la melancolía color violeta que transita sobre/bajo tu piel. Y más, aún, prefiero tu voz provocando mis sentidos, acariciando mi escuchar, consagrando lo enclaustrado en la ciudad.

Llega la remembranza a mis adentros de mi piel transpirante y mis latidos al compás de tu metrónomo. Mis melodías acariciando cada parte interna/externa de tu ser... Cierro los ojos y vivo nítidamente [en la selva] los segundos del sueño que no dormimos. Camino, aún entre mi magín, al punto máximo donde puedo tocar el cielo con mi piel, con mis dedos. Suspiro en tu regazo mientras el clímax resplandece sobre tus pupilas, entonces, respiro...

Dicen que la vida se ha de cuantificar de acuerdo a la cantidad de cicatrices que se postran sobre tu cuerpo, de ser así, jamás conocerás una marca tan grande como la mía...

domingo, febrero 08, 2015

Horas mágicas

Creo yo, que el hombre con instintos e intuición no ha sido creado ni olvidado. Se encuentra siempre presente y ausente sin mente, sin regresiones ni remordimientos./ Me hallo encontrado y situado. Estoy delante entonces de mi melancolía. Escucho las sensaciones que se derraman por el lavabo, todas y cada una de ellas tienen una mera manera finita de relacionarse entre sí. Parezco enajenado pensando que podría cuantificarlo todo y que encontraré la unidad para sus medidas. Los sonidos viajan sobre mi piel deslizándose lentamente hacia mi tráquea. Doy bocanadas inconmensurables mientras mi coleto se cierra ante esta noche. Sonrío, no por coincidencia, desaparezco./

Ha sido idealizado desde el origen del tiempo, desde la connotación que establece la hegemonía de la sociedad que, perpetuamente, se carcome entre sus propios delirios. Lentamente, mientras mantengo los ojos cerrados comienzo a visualizar las vísceras que lo consagran como inmaculado. Lo más importante está unificado por el tronco más importante. Cuento lentamente las divisiones que se crean hasta la cumbre. Si miras de regreso entonces verás nuevamente el clímax del magín, continuamente a ello podrás ver la bomba de HP infinitos que radica a baja intensidad de carga y, finalmente, el origen de la vida misma, el respirar./ Camino lentamente, mi cuerpo destella al filo de la media noche. Circula en mis adentros cada una de esas situaciones emergentes donde nos sostenemos ser con ser, me desvanezco./

Vincula trópicos y ejes en un plano etéreo, un plano ancestral, arcaico, majestuoso, coloso, ideal. Se rige  bajo impulsos y modera pensamientos con la punta de sus dedos./ No duermo por pensar y perderme en ti. Cada parte de mí está arraigada y afinada a tus impulsos. Cierro nuevamente los ojos mientras escucho la maquinaria que entre costillas llevas. Siento el terciopelo que acaricia mi rostro. Me mantengo vivo y muerto a la vez. Homogéneo como el agua. Convexo como la retina. Es un secreto que hablo con todos los silencios, con el tacto sobre ti. Mientras pienso, tiemblo un poco, "vibras por todos tus poros incluso cuando no dices nada".../

Proclama ante todos los presentes, ante todos los vientos y todos los jodidos mares lo más importante "No somos de este mundo. Somos las estrellas y el universo de más allá.".//

domingo, febrero 01, 2015

Al filo de la realidad

Me he ubicado justo en el centro del mundo. Camino despierto, quizá por vez primera, y me atrevo a levantar el rostro a la cara de Dios. Me pregunto sin cesar qué es lo que pretende o pretendemos, mis pulmones aliviados dan su primer respiro después del coma. Hubo quienes olvidaron no tirar al acantilado las elocuencias de la noche morigerada. Taimado ante la situación adversa. Vengo siendo la mejor sonrisa que puedo denotar a través de mis pupilas. Y es entonces que me estremezco desde los pies hasta el alma. Aprendo a contar mis pasos en reversa y me convierto en un ser etéreo, atemporal como un reloj roto. Miro las huellas que quedan después de la caricia de mi suela contra el asfalto, el aroma a aldehido fórmico pulula entre el albañal de mis pensamientos. Me he embriagado nuevamente con el dulce aroma, benzaldehido, tus voz en mis oídos. Tan dulce retinar, que olvidé cómo es que en verdad me llamo...

Me he convertido en el solaz ideal, en los ojos que callan silencios, en los dedos que proclaman justicia por el tacto, en los oídos que gritan sonidos unísonos. Soy la máquina de letras que crea un agujero en tus ojos. Soy homogéneo y convexo como el cosmos. Soy polvo estelar, parte de la hegemonía de las conversaciones que sostengo con la mirada y hablo por la piel. Soy la dinamita absoluta capaz de regenerar la revolución. Quiero explotar e implotar en tus sentidos , en tus impulsos. Consagrar lo inmaculado de mi inocencia con tu mente inigualable. Entonces vivo y muero una vez más...

Me he dedicado a acumular recuerdos en mis bolsillos, en mis pantalones rotos. No tengo miedo a todo aquello que me(nos) acongoja. He dicho una y mil veces que navegaré a la deriva rumbo al Norte. De mí partirán botes salvavidas y te llevarán en ellos (lo cual supone que no dormirás esta noche), realizaremos el vuelo y consagraremos, nuevamente, la libertad de nuestra maquinaria porque, como he dicho anteriormente, todo está escrito en tus ojos, y, soy yo quien quiere perderse en esa infinidad...

martes, enero 27, 2015

Desgracia y Gloria

Es una lástima, creo yo,
que nadie vuelva a escribir a puño y letra.
Una verdadera desgracia.

Es una lástima, creo yo,
que el mundo es un cáncer que se carcome en delirios.
Una verdadera desgracia.

Es una lástima, creo yo,
que se diga anticuado a quien ofrece el alma.
Una verdadera desgracia.

Es una lástima, creo yo,
que haya llegado a esta precisa página.
Una verdadera desgracia, pues,
significa entonces que desaparecí
de manera perpetua.

Una lástima y una desgracia
que haya salido y,
una gloria y una dicha para mí, creo yo,
poder cambiar de sinfonía.

lunes, enero 19, 2015

Cold Spring

/Frenesí. Mi vida valiente. Mi vida taimada. Mi vida. Ojos color ágata. Manos de terciopelo. Labios rosados./ Un viaje introspectivo, circulando, dando la vuelta al mundo yendo en contra del tiempo. Palpitando al compás de los sentidos, percibiendo las marcas que se postran sobre tu piel. Llevo conmigo la calidez del invierno de tus palmas. Me encanta que haga frío.

/Ahora no importa el tiempo o el espacio o su infame unificación. El punto donde convergen los trópicos con el Ecuador está aquí y ahora. Tan cerca que puedo sujetarlo en mis brazos. Beberé de él, de la copa del mundo. Consagraré tus agonías con las mías. Nada más será necesario.../

Y es esa manera a cual me he inmerso. Soy quien llega sin cordón umbilical. He llegado inmaculado. Me encuentro desnudo. Respiro por instinto y convicción. He llegado diciendo sí y no a la vez. Con estragos y recuerdos derrochados. No hay razón ni comprensión a esta mi condición. Cerraré los ojos y guardaré silencio sólo para escuchar la maquinaria oculta que entre costillas llevas.

martes, enero 13, 2015

Utopía

Palpo con los ojos abiertos, con las palmas cerradas. Veo con el filo de mis dedos, con mis párpados hinchados. El colapso existe de manera perpetua mientras te tengo y no, mientras la hegemonía de mis caricias estremecen al viento, al cielo, a mi/tu respiración. Cierro los ojos mientras sostengo toda tu cosmogonía. Somos uno mismo mientras nos desvanecemos con el tiempo. Pertenecemos a la misma sinfonía...
Alistamos el metrónomo al ritmo de nuestros latidos. De nuevo te tengo y no...
Bailo con los pies sobre el agua, con la cabeza en el alma. Acaricio tus sentidos, me pierdo en ti. Abro los poros a la incertidumbre, a la mezcolanza latente. Nos consumimos en cenizas. Salimos de entre el montículo con el corazón henchido.
Circulas en mi tránsito carmesí, y viceversa. Nos llevamos más dentro de lo que permite la razón de comprensión. Pero de nuevo estás tan aquí, estás tan allá...
Por lo cual palpo con los ojos cerrados, con mi palma entera. Veo con la piel y mis pupilas dilatadas. El imperio colapsa mientras te tengo y no, mientras la fisionomía se resume en una caricia. Mientras lo que más importa es la continuación de la misma.
No sólo pertenecemos, tú y yo somos la sinfonía. Nosotros acoplamos el metrónomo a nuestros impulsos. Pero de nuevo estás tan aquí y tan allá... De nuevo te tengo y no...

sábado, enero 03, 2015

Horas malditas

Ya no despiertas porque ni siquiera duermes. Te mantienes en vela cada día con la jodida esperanza de una nueva salvación. El vacío recorre las entrañas y desgarra cada centímetro de piel de manera intrigante. Ves recorrer todo ese extenuante río violeta-carmesí y gritas para tus adentros <¡Puta vida!>. No hay rastro de perpetuidad en ningún lugar. Cierras los ojos con la ferviente idea de descansar/morir sin darte cuenta que sólo se trata de un placebo para la realidad. Las reminiscencias están latentes en todos tus sentidos mientras levantas la mirada para admirar el amanecer. El reloj sigue roto y las manecillas dejaron de existir en ese momento en el que se unificó tiempo y espacio.

Levantas la mirada y tus párpados hinchados caen como pequeños copos de plomo. La vida está ahí mientras te retuerces en el suelo deseando un poco de sanidad. Mientras la vida miscroscópica se convierte en parte del cosmos etéreo, algo ecléctico resurge de entre cada blasfemia irreverente. Lanzas el primer escupitajo pensando que caerá en el rostro de Dios pero, has olvidado cómo llegar al firmamento con sólo estirar la piel, que dicho acto fúnebre se devuelve a ti como chancro lodoso.

Es precisamente ahora un momento para retomar todas esas viejas enseñanzas que se retuercen en mi muñeca. Pienso al menos una vez más de qué se tratará ese extenuante atisbo de realidad que se postra como libertad en mi ventana. He dicho que todo está escrito en tus ojos y que vivo compaginando nuestra utopía con la realidad... Hoy digo que es parte de mi sistema. Que cruzo mis dedos mientras desencarno las mordidas de mi regazo... Eres toda y cada una de ellas. De esas pusilánimes malas melancolías.

Me he embriagado con la noche articulada con esa mala manía de relacionar mi tacto con esas conversaciones que se sostienen con la mirada...

miércoles, diciembre 24, 2014

Banquete de Noche Buena

Afable desprecio y repulsión hacia el mundo. El mar de arenques badulaques corroe mis entrañas. Me encuentro en el lugar más recóndito de la gran ciudad, tan lejos de mi destino. He de levantar el rostro para despilfarrar marrullería finita grabada en sangre bajo la piel. La agonía, el cáncer y el delirio de la sociedad escurre a través de la ventana y nadie es capaz de limpiar semejante lindura. Estoy constipado de sensaciones, mi cuerpo es una puerta sin cerradura hacia la incertidumbre. Miro y observo la mala manía de caminar mientras las esperanzas se desgastan bajo las suelas de los zapatos. Critico esa mala racha de derramar los sentimientos por los codos, por el alma. Si miro hacia la izquierda puedo contemplar la llama de acetileno aún incandescente.

La conciencia pusilánime de aquellos quienes se jactan de grandeza está chapaleando por todos lados. La lluvia cae a torrentes mientras mis reminiscencias y viejas memorias se empañan con tu aliento de haraganería <porque has de saber que la vida no se mide en la cantidad de espacio que puedas abarcar en el cosmos>. De nuevo siento la jodida necesidad de circuncidar la mierda que cargas sobre tu espalda. Es entonces cuando te darás cuenta que esa gloriosa fascinación hacia lo más mundano es como una erección permanente, a tal grado, que te vuelves priápico. Cargas con un dolor corrompiendo la entrepierna. ¡Qué bonita ironía!

Estoy al borde del abismo, declinando y escupiendo libelo delante de Dios. Le pido a gritos que desaparezcan los antiguos círculos donde alguna vez perdí el uso de razón. Miro de nuevo su rostro exigiendo ser colocado en el plano al que en verdad estoy destinado. Al plano al que fui asignado. Una última vez estremece todo el auditorio presente. Hacen acto irreverente rasgando cada uno de mis poros... Los aplausos aturden mis sentidos y mientras cierro los ojos, comienzo a navegar hacia Noruega...

martes, diciembre 23, 2014

Instinto

¿Tragedia? ¿Por qué precisamente una tragedia? He llegado a la conclusión de que el mundo no se mide de principio a fin, ni de norte a sur o de oriente a occidente. No hay forma correcta de saber cuál es el orden correcto de la cosmogonía y hegemonía y fisionomía y fisiología de la vida. Quizá lo hemos estado haciendo mal desde siempre, quizá no.

He despertado del sueño eterno (no será la primera vez). Sucedió en un instante, en un parpadeo. Sencillamente abro los ojos y el atisbo de realidad de una velada taciturna aún escurre por mis mejillas. Me levanto aún esperanzado, imaginando que el mundo no está al revés. Que no existen los humanos y que sólo soy parte de una vida inimaginable, utópica. Que estoy lejos de la gran ciudad. Que por fin (y mera enajenación) he liberado a mi animal interior, el mismo que está enclaustrado en mi pecho, en mi respiración, en mis latidos. Que he olvidado la forma correcta de vivir. Me he convertido en instinto.

Tengo esta rara manía de pensarte como todo lo que no podemos ser. Ya no importa si te menciono de alguna forma. Estoy ahora aquí con un gato ronroneando sobre mis sentidos, sobre mis pensamientos y delirios. Y entonces, nuevamente, caigo en el sueño eterno...

Después de todo, he vuelto a abrir los ojos recapitulando cómo ha sido el menguar de la noche articulada imaginando para mis adentros el orden y el origen del "todo" de la cosmogonía y la hegemonía y la fisiología y fisionomía del universo. Encuentro la razón que ha estado desde siempre... Quizá lo he estado haciendo mal desde que tengo uso de razón, quizá no...

sábado, diciembre 13, 2014

Noruega

Despierto siempre antes de que salga el Sol con estragos en los recuerdos. Rememoro aquellas conversaciones que tienen quizá poco menos de un año. Aún llevo arraigado a mi tacto y a mis pupilas todas y cada una de las efímeras situaciones que se creaban lentamente. Más aún, recuerdo el dulce retinar de tu voz acariciando mis oídos. No tengo maneras de creer, ser y existir al mismo tiempo. Lo único bueno que podría alardear para mis adentros es que sé decir sí y no al mismo tiempo, mientras me complemento con las melodías atónitas que divagan en mi memoria. No tengo más formas para saber que estás sin ser. Y es entonces por dicha omnímoda razón por la que de nuevo es que me encuentro justo como llegué al mundo. Quizá siempre estoy hablando de revoluciones y guerras internas. Lo sé, es ridículo. No tengo problemas en aceptar qué tan imbécil puedo llegar a ser, por el contrario, si sé que lo hago del carajo me río y lo disfruto. Veo mi mirada retratada en tus memorias (que quizá no existen) y me mofo de mis propios delirios y agonías. Me minimizo por tal o cual "valor" que tengo. Me veo nuevamente y grito a carcajadas "¡Pobre miope!". Me vale un reverendo ardite las noches taciturnas en las que me desvelo recordando y arrancando las flores de melancolía que están tatuadas bajo mi piel. He decidido que no soy ni seré escritor, lo que yo hago es un canto (así como dijo alguna vez él), y justo ahora mismo estoy cantando mientras escupo en el rostro de Dios.

No tengo miedo alguno en esta vida, no merezco tenerlos. Me da lo mismo. Sólo tengo que confesar que lo único por lo que no quisiera irme al infierno es por tener una memoria llena de remordimientos. Sé que es la manera etérea de vida amancillada morigerada a la cual estoy amarrado y pendiendo como un hilo sin hebras de hierro. Aún hay cosas que no me atrevo a decir, y no es por fascinación o enajenación, es sólo porque aún quiero callar cada uno de mis silencios. Es entonces por lo que estoy aquí, porque la mejor manera de expresar el silencio es con palabras y letras y libelo que sólo se puede escuchar en la mente. Son como los lamentos de mi vida sordomuda que está circuncidando la vil bazofia que está en las cajas de zapatos bajo la cama.

Y por todas estas "reverendas e inmaculadas" razones es por lo que me atrevo de nuevo a mencionarte sin la necesidad de citar. No tengo nada más que dar ni mucho menos puedo esperar algo a cambio. Hay una mescolanza palpable en todo esto, y por esa extenuada razón es que tengo los oídos constipados de alucinaciones donde llega el idóneo momento, elemental, crucial. Llega la idealidad de todas las ideas que creé con un poco de una mala racha. Aparecen ante mí los momentos que vivimos en vidas separadas pero unidas por la única razón de respirar.

Lo digo y remarco sólo por mera fascinación y enajenación, todo está escrito en tus ojos.