miércoles, septiembre 06, 2017

Argot

Caen a pedazos los días tras las vueltas del calendario, las gotas que surcan la ventana compaginan con los destellos de alma creciente que hay a media luz, a media obscuridad. Los sonidos corrompen la escena mientras me sumerjo dentro de un océano, no sé si por mera fascinación o enajenación, como aquél que marcó tragedia y benevolente gloria. El cambio de tiempo siempre está sujeto a la dinámica de la mente y el corazón obstinados; a las muestras de afecto sin corresponder y a los tragos amargos que te llenan de reminiscencias prescindibles.


La respiración decae lentamente, se vuelve fría, entrecortada y atiborrada de suspiros; es la noche la mejor cómplice de la majestuosidad del tacto y de las emociones que son capaces de escurrir sobre la piel, sobre las manos, sobre los labios; nos queda el resabio del último baile y la ansiedad por más pasos afinados a un ritmo compartido.


Las palabras sobran aunque la capacidad de habla pareciera vacía, inexistente; si pudiera declinar todo esto que me escurre por los codos y se anuda a mis impulsos, entonces hablaría del momento en el que en sueños nos pertenecemos, en el mismo en que hemos de encontrar los senderos de estrellas que guían el camino de vuelta a casa donde, y con luces apagadas, nos enseñamos a corresponder.

jueves, agosto 17, 2017

Situaciones

Podría contar cada día de mi vida hilando sensaciones. También estoy seguro que podría hacerlo contando y organizando argumentos donde la situación principal se desenvuelve de cierta manera, la misma que sigue corrompiendo mis retinas. He aprendido bien que la vida es una gran bahía. Una bahía llena de recuerdos, de palpitaciones. Una bahía llena de sangre. Quizá es extraña la mezcolanza de vida y muerte que suelo derramar día con día, quizá no lo es. Después de tanto libelo a veces es momento de cambiar de entonación, de frecuencia, y algunas otras, sólo basta con desatinar al metrónomo al cual nos vemos inmersos noche tras noche. Y unas más (nunca hay que dejar cabos sueltos), de esas que se convierte en nimiedades, es preciso ser efímero, hercúleo. Es necesariamente preciso convertirse en gigante.


Situaciones inconmensurables, latentes. Situaciones llenas de memorias y recuerdos, de sensaciones carmesí. Situaciones donde el tintinar del vino sigue escurriendo por la comisura de los labios. Situaciones presentes sin ser, presentes sin alma. Situaciones ausentes sin mente... Situaciones y más situaciones donde podemos contar constelaciones, donde el cosmos seguirá siendo nuestro guía. De eso he estado despilfarrando palabras todo el día, de llenar el tiempo que transcurre mientras arrastro cada letra, de situaciones en las cuales se puede volar con los ojos cerrados, donde uno se deja consumir por la atmósfera y es entonces que por fin nos volvemos cenizas. Rebozar cada minuto con situaciones donde hay clímax y reencarnaciones, donde se puede ser sol y luna a la vez mientras observamos las dunas de la soledad. Y más aún, situaciones donde el carmesí, y el violeta, y el azul, emergen al filo de la media noche, del filo de tu piel, tu piel erizando mis poros, mis poros respirando al compás de las manecillas azules... Respirando y perdiendo todos los sentidos... Aún quiero aprender a vestir de mariposas y entonces, podré naufragar. Ya no habrá que esperar más.


martes, agosto 08, 2017

Raindrops

Las manos tiemblan mientras la respiración decae, el silencio se vuelve perpetuo, inhóspito y un poco taciturno; los pensamientos corrompen el alma mientras nos encontramos inmersos en situaciones atonales. El metrónomo indica el ritmo y la monotonía de los días donde consagro algo impío, casi ininteligible; los párpados caen pesados como copos y la sangre hierve mientras pinta mi ser.

La manos tiemblan mientras mis impulsos se detienen, se congelan, mientras estos se quedan dispersos ante la gran calamidad inconmensurable que corrompe mis retinas, las pulsaciones y palpitaciones aceleran tan rápido como una bala disparada entre las cejas, mi sonrisa muere lentamente y los estragos amargos derrochan recuerdos a razón de cualquier otra benevolente y afamada situación. Mi piel y cada uno de mis poros abiertos, aunque no a la incertidumbre, permean mis instintos; se desgarran, se destruyen, se crean...

Las manos tiemblan mientras nos falta el aliento, mientras sobre sábanas gastadas creo un refugio, mientras , y en conjunto, rememoro cada reminiscencia donde esclareciste las políticas de resignación donde cantamos al aire, al mar, al Ecuador; donde nos pertenecimos en plena obscuridad, donde, y al filo de la media noche, se hacen presentes los ausentes para reiterar la ficción; donde he de morir mientras las palabras escurren por mis labios, mientras estas se tatúan en las yemas de mis dedos esperando poder cumplir con el devenir, con volverse inmortales.

Las manos tiemblan, la respiración se vuele lenta y paulatina mientras todos los sentidos se desvanecen en el espacio, donde el silencio y la obscuridad prolongan el desvelo. Las manos tiemblan mientras los impulsos han de quedarse dentro de la nevera, mientras el aliento se queda impregnado en el último adiós.
Mis manos tiemblan al son del anochecer, me busco, reitero para mis adentros sobre la maldita marca de crucifixión que he de llevar tan arraigada como la cordialidad y los buenos modales; mis manos tiemblan mientras anudo mi corbata y coloco en mí la mejor presentación que he de denotar, mientras hablo y callo y grito al mismo instante, mientras pretendo desvanecerme con el viento.

Mis manos tiemblan mientras sujeto una destrucción inminente, mientras pretendo girar al compás de la rueda llamada revolución...

miércoles, julio 19, 2017

Ho

Las luces se apagan mientras observo al mundo destruirse en trozos errantes, mis manos aún bajo el agua reflejan la perplejidad inverosímil con  la que  me observo; mis ojos ahora un poco menos nublados han reencontrado los pequeños desperfectos cotidianos, como las llaves fuera de lugar o la ventana abierta con la luz encendida, mientras la sangre inflama el alma. Los instantes segregados bajo parpadeos matizan mi mente, lisonjean al alma, son capaces de hacerte concebir realidad.


El espejo desaparece y la escena retrocede como un caudal a raudales, la sangre se vierte en mi cuerpo, en mi sistema sanguíneo, me hierve en la punta de la lengua; amargo... retengo al mundo entero en mis manos...


He recaudado el conocimiento del cosmos, de las estrellas; he liado los cordones desabrochados a las raíces de la razón del ser, de la cálida madriguera; es ahora cuando el mapa muestra de manera diplomática la marca de nacimiento para quienes hayan nacido con complejo de crucifixión, donde se ha emitido en pocas palabras "estoy jodido y radiante", o como lo dictaría en mi nuevo testamento "se cometió el error del tipo dos".

lunes, julio 10, 2017

Reappear

Hay una gran cantidad de sensaciones que recorren mi cuerpo y estremecen a mi alma a base de emociones y recuerdos, llevo conmigo la furia de una colmena fantasma; el maldito recuerdo en el que a media luz y a plena luna yacía tu desnudez junto a la mía, la manera en la que placenteramente colapsamos junto al tiempo.


Si hablara de tiempo y espacio habría de hacerlo con una venda en los ojos, los cordones desamarrados, con las informalidades escurriendo a raudales por los codos, por los dedos, por las manos...

Si hablara, de nuevo, entregaría todo en caja fuerte, proclamaría una contienda donde se hable con el alma, haría de la vida un bosque donde sólo se proclame libertad.


Ahora mis manos son quienes temblorosas quisieran reescribir el libro entero, son quienes pretenden atestiguar la falsedad de las premisas que llevan consigo tu aroma y el vacío de tus oraciones. Admiro con cierta suspicacia el baile de la luna al son de las olas y es entonces que de manera inevitable me abandono, me desprendo de este mundo terrenal y me convierto en parte del cosmos, vuelvo a ser parte del universo.

lunes, julio 03, 2017

Venus

"Todo está escrito en tus ojos..."

La hermosa ironía del ser inhumano que a razón de ella deja a flor de piel el verdadero humano, el ser hipersensible que radica desde las entrañas hasta los pies. Esa es la hermosa paradoja que tenemos que sujetar día con día. Podremos hablar de obscenidades y demás sensaciones tan locuaz, da igual. Podremos hablar de manera enferma y efímera, mientras recorremos nuestros cuerpos, nuestro sexo, nuestra alma. Esa bella comunión entre la materia y energía que se proclama desde tus delicados labios que tiemblan al son de a media noche. Dulce agonía que escurre desde tu pecho hacia el mío y la calidez de tu torso junto al mío.

Esta noche me he dedicado simplemente a leer cartas de vidas pasadas donde dejamos claro la manera en la que -con el corazón en las manos y el alma de frente- la pasión es parte fundamental para disfrutar dicha agonía, dichos delirios. Hablé alguna vez entonces de ser de ti y poseer de ti hasta las más mínima nimiedad. Hablé de contar cada uno de los lunares que están transitando tu dulce y cálida piel y más aún, precisé el contar cada unas de tus ramificaciones que abundan y se esparcen a través de tu columna vertebral.

Volveremos como fuimos siempre, etéreos como animales salvajes que se rigen a bajo de los instintos, de los más elementales y superficiales hasta los más bajos. De entre los cuales destacan la razón de la atracción. ¡Entonces que así sea! Sujetemos cuerpos, brazos, manos, miembros. Amarremos las almas y volvámonos condescendientes. Entrelazaremos nuestra vida como serpientes y así seremos inquebrantables...

Vuelvo entonces, por segunda vez consecutiva, a leer todas esas viejas cartas de vidas y pasiones pasadas. Hablando de la bella y abstracta ironía de la inhumanidad donde, por primera vez, veo qué tan acorde está a cada uno de mis sentidos.

martes, junio 20, 2017

Gifts from Enola

Regálame tus caricias y tus besos, tus labios

Tus momentos de alegría y tus ratos amargos

Nuestros impulsos han de evitar el letargo

Mientras la noche nos consume en su resabio.


Regálame instantes, momentos y situaciones

Tus parpadeos y sonrisas, tus pestañas

He de preseverlos junto a las hazañas

Donde colapsan nuestras emociones.


Regálame días y horas, minutos antes de dormir

Tu piel y tu tacto, tus sensaciones, tus encantos

Que la única razón de algún llanto

Sea a la hora de partir.


Regálame tus labios a cada minuto, a cada instante

Parpadeos sensatos y alegres, sensaciones llenas de emociones

Hemos de querernos a montones

Que nuestro calor será constante.


miércoles, junio 14, 2017

Posesa

He estado divagando, de aquí para allá entre los recuerdos que surcan mis labios y tus labios, esos mismos que esclarecen las ideas que se revelan mientras suenan las canciones finitas que consumaron la infinidad de nuestros cuerpos en la obscuridad. Mi cuerpo ahora está abierto a la incertidumbre, cada uno de los poros que están sobre mi piel se ha convertido en una ventana capaz de filtrar no sólo la luz para que entre a torrentes dentro de mi ser. He amarrado cada uno de estos al sofocante aroma que sigue persistiendo a través de mis latidos, mis impulsos y mis sentidos. Aroma. Más, ahora sé que se ha corrompido por todos esos restos del naufragio que quedó estipulado en las primeras de nuestras clausulas en común. Entonces sé que me he desprendido de la realidad mezquina, ligero como una pluma me balanceo y contoneo a través de la vida misma, estoy sujetando tu mano mientras esta se está perdiendo fuera de mi mente. Cual latido sincronizado a la melodía y al metrónomo de cada situación, estremezco cada sentido y me desvanezco después del clímax.

Quizá he sido bendecido, me he acercado tanto a la perfección como las rosas, como los rosales en conjunto porque ahora sé que todo se basa en consorcios y poblaciones, ¡al carajo! Alguna vez llegué a escribir/leer que no pertenecemos al mundo y sé que es verdad, y no me refiero específicamente a un tú superlativo ni nada semejante, hablo a simpleza y con la nitidez de un gato mientras acecha. Sé que no pertenecemos, que somos de distancias y futuros ajenos, lejanos y paralelos a este "nuestro" universo. Vamos querida mía, sujétame por algún extremo, por el cabello o las orejas e inclusive por mi sexo si así precisas. Sólo sujétame que hemos de consumirnos lejos, tal cual sucedió en vidas pasadas porque sé que estamos entrelazados y que dicho enlace trasciende más allá de la razón de la humanidad y de la inhumanidad. Va más allá que el entendimiento del cosmos y la cosmogonía del polvo estelar en el cual estamos inmersos.

Sé que la fisiología de las caricias está íntimamente ligada a la fisionomía de un beso y viceversa, entonces vayamos a donde nadie más se atreve. Difamemos las antiguas teorías del caos que rigen el orden. Quiero profanarte y vulgarizarte. Quiero estremecerte con el cálido clima de mis dedos en tu entrepierna. Sé que vas a besarme, sujetarme fuerte. Sé que voy tomarte por la cintura, que voy a explorarte centímetro por centímetro. Sé que vas a observarme con los labios húmedos y con los ojos hundidos en la perpetuidad de mi mirar. Sé que voy cerrar los ojos para crear revolución dentro de ti no sólo por un instante.

miércoles, mayo 24, 2017

El arte de la muerte a media noche

Cada hombre está ávido de grandes historias narradas por manos bonachonas y elocuentes capaces de llenar de júbilo el desvelo; cada hombre toma las proezas narradas y las vuelve suyas, las descifra y desenmaraña como grandes trazos de cielo; cada hombre está aquí con la ferviente idea de comprender más allá de lo que se le ha permitido; cada hombre existe para entender el concepto mismo de la vida pero muchos han olvidado su propósito.


Dicen que uno ha de convertirse en su más grande adicción, en lo que engulle como buitre; en lo que vive y siente. En el tránsito de las venas. En el conjunto perpetuamente cognitivo que se derrama a través de la bendita pasión. Hablaría tanto de la ironía cosmogónica que se ha creado a expensas de guerras y muerte y una sarta de sucesos marcamos como desastres.


Si la razón es la que concibe al verdadero ser y lo expresa desde las jodidas entrañas entonces quizá haya una esperanza para cada acción basada en el arte de la muerte a media noche.

martes, abril 18, 2017

Vida

Hay veces en las que de manera locuaz el alma se sujeta al borde del mundo, de la consagración inmaculada que ha de escudriñar justo en el culo de la creación, vaya ironía esta de referir un sinfín de galimatías a una parte obvia de la existencia. Hay otras tantas veces en las que no se sabe de razones comprensibles y se respira con el corazón y por el alma, donde las manos se convierten en parte etérea del aire y del agua precisando fluir sin cesar.

Ese es el punto clave de cualquier suceso trascendental que ocurra en la micro parte que se nos otorga como vida. Hablaría de métodos científicos para dar una pizca de brillantez a algo que se muestra como un péndulo, uno que pareciera ser influenciado por los cambios que suceden en el universo.

Nos hemos balanceado sobre el tiempo y el espacio en un vaivén infinito que quedó flechado en el corazón de cualquier dios, hemos de padecer la pasión de una mente mórbida, ¡qué bah! Cada quién escoge que usar de muleta; refiero lo anterior a este balanceo sin control que se ha creado parsimoniosamente mientras llevamos las manos al rostro y proclamamos libertad.
Refiero lo anterior a ese vaivén infinito, que va de polo a polo; a esta manera en la que me encuentro dormido, despierto, permanente y creciente como la luna.

Refiero todo lo anterior al los detalles que guardo para disfrutarte en silencio; refiero todo lo anterior a mi insufrible soledad que parece haberse transformado en vida.

martes, abril 04, 2017

Bello

Si vieras todo lo que provocas en mí no habría necesidad de dar explicaciones a estas manías de leer y leerte, leer tus expresiones y los detalles por los que se empalman las sensaciones. Pareciera la serie de casualidades que estábamos esperando.

Hay sensaciones que desarman a uno por completo, que dejan a tu ser tan vulnerable como los frágiles copos de nieve, que te muestran desnudo y sin más máscaras o restricciones; esas mismas sensaciones que te dejan vulnerable. ¡Vaya vida tan elocuente!
Habría tantos que quizá reaccionarían con tal desdén que todo lo anterior tendría el valor de una mierda. Habría unos cuantos que habrán perdido la razón.

Las canciones aceleran mi ritmo cardíaco, somos constelaciones en colisión, nos esperamos suceder hasta un momento inevitable. Llevo conmigo un reloj roto que me anuncia la hora de tu llegada. Basta algunas veces con querer fluir, entonces es que nos dejamos llevar al ritmo de nuestra cercanía.

Aún hay tanto por escribir, haremos una reedición de la biblia y proclamaremos junto a la trinidad por la vida palpable bajo heridas y cicatrices. Porque habremos de escribir cualquier cosa y el mundo entero simplemente entenderá que es nuestro lenguaje, que hicimos del borde del mundo un lugar habitable.

Y si he de narrar un suceso precisado dentro de lo más retorcido de mi magín estaríamos inmersos en una historia donde nos hemos de pertenecer sin temor ni remordimientos, una en donde consagramos arte y belleza sobre la porqueriza en que se convierte el resto de la sociedad. Un suceso inexorable donde simplemente pienso "A esta luz me pareces más hermosa".

viernes, marzo 24, 2017

Veintidós

Estoy compilando todos nuestros recuerdos
en repisas y demás galanterías
tengo entre ellos la manera en que miras
y con silencio pides a gritos
la manera en que arrugas tu nariz al sonreír
los pequeños detalles que comenzamos a crear
la historia que hemos de
escribir.

Estamos tan repentinos a esta situación
compartimos soledad y alegría
un poco de mis malas manías
la manera en que las disfrutas
mi arrogancia fallida
y tu paciencia jovial
estamos tan repentinos
a suceder.

La manera en que haces así
con los dedos entre mi cabello
la manera en que nuestras manos coinciden
y entonces nada más es necesario;
destacan entre mis favoritos.

Estoy compilando cada recuerdo
como bellos tesoros y destellos de vida
como el atisbo de luz al despertar
y el primer respiro después de un coma
como la vida y la muerte convergen su amor
a razón de su propio tiempo;
justamente así es 
como te
pienso.

martes, marzo 07, 2017

Geografía

Quiero sumergirme en tu Pacífico.
Trazar sobre tu piel un majestuoso Atlántico.
Conocer todo tu Venus, tu Marte, tu Plutón.
Descubrir la graved en tus lunas y morir bajo cualquier constelación.

Suceder en tu geografía, que la noche nos reclame pasión, tacto y todas las conversaciones habladas por la piel; que la noche nos reclame el tiempo necesario para aprender a corresponder.
Suceder en tu geografía, donde tus relieves lleven nuestros recuerdos tatuados sobre la piel.

domingo, febrero 26, 2017

Inocuo

Las sensaciones inocuas quizá son mis favoritas, más por mera pesadumbre que por fascinación o algo semejante; pienso en lo grotesco que puede llegar a ser el infame enanismo de los corazones rotos y las almas que han perdido la victoria y gloria que deberían cargar sobre los hombros. Ahora que pretendo proclamar verdades y realidad tatuadas sobre mis pupilas es que me doy cuenta de la funesta sinfonía a la que se arraigó mi melancolía, ahora que lo estrecho sobre mi piel reencuentro las flores moradas que están escondidas bajo esta.


Me parece tan lúgubre el trecho en el cual hemos de inmiscuirnos a razón de la desesperada desolación, ese maldito lapso de pérdida de razón mientras se está con ojos cerrados y palmas abiertas en el aislamiento de cuartetos y quintetos enajenados hablando del romance y el amor por sensaciones inocuas. Llueve en mis recuerdos y empalmo en pilares cada uno de mis rostros sobre la marca del viejo tesoro, me llueve el corazón mientras el vino corroe mi sangre y mi desnudez insufrible.


Mis manos llegan a un contacto inalcanzable para el contexto que pretendo derrochar a raudales y es cuando me digo a mí mismo "¡Vaya mierda!"; repito para mis adentros mientras río de lo lindo por lo absurdo que es mi vagar. He de celar los recuerdos casi ininteligibles que están surcándonos la piel, llevo historias tatuadas bajo cada lunar y cada imperfección; tengo una sensación de tanta avidez como esa necesidad de querer crear revolución y grabarla sobre nuestras clavículas.

jueves, febrero 16, 2017

642

Habría preferido no dar connotaciones al aire con tanta franca ambigüedad, no lo digo de manera vivaz o elocuente, es más bien una especie de estertor taciturno que apesta a mierda. Las maneras de proclamar victoria no son del todo correctas o afables, al menos no para esos jodidos receptores carentes de sarcasmo indiferente; y aunque en verdad lo fuera jamás sería suficiente <suficiente nunca es bastante>.


Vamos vamos, no vengo a empobrecer tu retorcida mente con delirios banales y mezquinos sobre la vida, ¡no qué bah!; veamos esto, querido lector, como una especie de ultimátum lanzado desde el corazón y apuntado justamente entre las cejas, hablemos de la isla radiante y el claridiscente fulgor derrochado desde tu mirar hacia el mío, ¿acaso no ves la transparencia entre líneas que hoy he decretado?, o es acaso que dije algo mal... (¿?)


Las palabras me sobran y escurren de los dedos y los codos y las muñecas y los hombros y las clavículas; aunque mi boca calle con tanta desgana, aunque tenga una radiante inexpresividad arrogante, aunque el mundo se detenga y gire hacia el lado contrario, aunque deba de sangrar por la sien a causa de mi corona.

Tanto libelo por décadas y décadas han de consagrar algo impío sobre este inmaculado abandono y desolación, no queda más, no queda más; nos quedamos solos. Entonces morimos solos.


Pasa la noche con tanta calma, irradia agobio y agonía en silencio, mira debajo de la cama y encontrarás las dos caras de la verdad; miro debajo de la cama y soy atento al delirio que carcome mi ser.

Pasa la noche con tanta calma, irradia agobio y agonía mientras, a tientas y a ciegas, busco el consuelo de los recuerdos sobre sábanas gastadas.

martes, enero 31, 2017

Ninguno

Me arranqué con tal ligereza,

lo hice así, sin parecer sorpresa,

sucedió a expensas de mi abandono

y las proezas que no menciono.


Me desprendí de ti y de mí sin remedio,

lo hice así, quitando todo de en medio,

sucedió a media luz y a media noche,

¡vaya mierda esta del reproche!


Me olvidé en un rincón obscuro,

lo hice así, pretendiendo ser maduro,

sucedió a razón de la desolación 

y toda esa estropeada conjunción.


Me perdí en el vacío sin remedio alguno,

lo hice así, queriendo ser ninguno,

sucedió cuando pasaban seis o siete días

mientras en el fondo del océano moría.

domingo, enero 29, 2017

Calma y Cobijo

Giran las hojas al compás de este metrónomo, revolotean y crispan estas notas atónitas capaces de crear revolución. ¿Será acaso que en verdad de eso se vive? Para quienes desconozcan el origen de esto último no olviden consultar la sección de sarcasmos arrogantes.

Hablemos de lo que envuelve la situación, de la creación del universo y la analogía termodinámicamente perfecta referida a un tiro de apertura en una mesa de billar.


Siempre nos preguntamos si habremos hablado de más en cierta situación pero las cosas no son necesariamente malas, las palabras sobran aunque se excedan de pasión y sinceridad. El día comienza a emerger de este estanque lleno de sapos y porqueriza, aunque el tiempo de espera es quizá abruptamente demasiado, siempre se puede proclamar serenidad.


Los ojos son quienes derrochan a raudales la noche que envuelve y cobija con su mirada articulada, que nos haga la noche entonces, seamos testigos del despojo hastiado y atiborrado de amor que se refleja en la luna; que nos haga la noche entonces; que en mis brazos encuentres tu calma y cobijo aunque sólo estemos conectados por el viento y su sonido.

lunes, enero 09, 2017

Pasa la noche

Pasa la noche, sucede tu ausencia tan próxima a mi inexistente presencia,

sucede que cae de párpados abiertos con trazos cercanos a la melancolía; a la desolación.


Pasa la noche sin rumbo fijo ni dirección, son las palabras quienes corroen,

esta misma reposa sobre el albedrío de mis hombros y mis clavículas; entonces no existo.


Pasa la noche tan cercana a mi desvelo, a mi inconsolable insomnio y tu pesadez,

hablaríamos de comenzar de nuevo con las proezas, con una bella hegemonía carente de sensatez.


Pasa la noche, me sucede <o nos sucede > que encontramos galaxias colisionadas,

nos sucede que llegamos a destiempo, yo nostalgio y tú nostalgias; ¡qué bah! 


Aún pasa la noche aunque sobre mis párpados convergen los destellos del amanecer,

pasa esta misma sin un respiro ni un adiós; pasa esta noche de invierno.

Ya    no        queda           nada           ...

jueves, enero 05, 2017

Varia Lectio

Si pudiera contar mis memorias, encarnaría en vida misma las proezas que hemos sostenido entre manos y entre labios; si lo hiciera sé que no habría necesidad alguna de palabras pues bastaría sólo un instante para callar tus silencios con los míos.


Hemos de mirarnos etéreos y perpetuos, a media noche y con luces apagadas, hemos de hacerlo sin expectativas absurdas de la situación; hemos de hacerlo con los mapas trazados sobre nuestra geografía y el resplandor de mis dedos sobre tu piel.


Si pudiera contar las memorias que se trazaron sobre constelaciones sucedería que los lunares y las clavículas, sucedería que habríamos rayado sobre el cielo fechas referidas al cuatro. Habríamos de sostenernos entre manos y entre brazos sujetos al alma, sucedería entonces que un día cualquiera sin sentido ni razón o comprensión hablaríamos de nuestros días con las hojas de los árboles bajo nuestros pies desnudos, de los días de ingenio plasmados bajo las estrellas y las travesías esperando por concretar; a veces nos sucede que la distancia...

lunes, diciembre 19, 2016

Óleo

Mirar alrededor, sólo respirar

hacerlo sin medida, sin reparo

cerrar los ojos, llorar a cántaros,

hacerlo a lágrima viva, caminar...


De tus labios el recuerdo yo guardo,

he de llevarlo etéreo, inmaculado,

en cada día de dicha, nublado;

lo hago así, para mí sin resguardo.


Vayamos lejos, fuera de este mundo,

allá al fin podremos desaparecer,

hemos de fugarnos al amanecer

que sucederá sin llanto iracundo.


Ahora estás aquí, te veo a mi lado

nos conocemos a gran intimidad

cariño mío somos esta infinidad,

de ti vivo y estoy enamorado.


martes, octubre 25, 2016

Realidad Venial

Me pregunto, ¿qué conjuga con la mirada? ¿Qué desazones habrá cuando se quiere con desgana y se palpa sin el alma?

Estoy repentino a cualquier señal de libertad aunque en ellas haya más que un dictamen entrelíneas.


Me pregunto, ¿dónde quedan los ayeres? ¿Son páginas del pasado que se dan vuelta a expensas de las caricias gastadas?

Quizá creo revolución en ti, giramos al compás del tiempo, del espacio; de tu mirada en la mía.


Me pregunto de mil maneras más cómo será el despertar y mirarte, ¡aleluya de encontrarte y no más!,

también agrego a esta premisa quererte con el alma, desazonarte con mis manos.


Me pregunto unas veces más en qué página de mis memorias apareces tibia, irrefutablemente bella,

he de aunar a este último lamento la cantidad de gestos esperando tu presencia...


He de saber que con franqueza nos entreguemos a nuestra proclamada libertad, que seamos el verdadero girar inmaculado;

me pregunto las sensaciones del afamado momento <aunque confieso que preferiría volverlo realidad venial> en el que por fin el amor nos hará.

miércoles, octubre 05, 2016

Compás al unísono

Es curiosa la manera en que a veces

llega a uno la inspiración 

sea por melancolía o malsana soledad

ahora me encuentro en un letargo profundo

hay quienes a mi al rededor pasan de mí

sin mirar, sin hablar, sin sonreír, sin llorar.


Te pienso más que al ilumina mi corazón 

porque te miro en mí, amor que yo te miro

que nos miro bajo Venus, bajo la vida

amor que yo te miro incluso con tu ausencia.


He de terminar mi recorrido aún sin ti

pensarás en mí... quizá no...

Ahora termino mientras te tengo en mi mente 

y te pierdo fuera

de ella...

lunes, septiembre 26, 2016

Eres frenesí

Y si mañana la luna no sale y el sol no se pone; quizá sea el día correcto para desaparecer... y si mañana te encuentro, si sucede que por fin estés repentina a mi presencia, a nuestra posible benevolencia. Y si mañana aparecemos sin vendas, glaucos ante la realidad y sin remedio nos correspondemos en un momento de éxtasis; eres frenesí.


Y si sucede que por fin nos encontramos, a la orilla del firmamento y al filo de una noche articulada; sucede que por fin somos recíprocos sin preguntas o respuestas, sin lamentos ni rendimientos; y si mañana despierto con sigilo, sin pena ni reproches me acerco y digo <Hola>, si sucede que somos semejantes; eres frenesí.


Y si sucede entonces que sea un momento perpetuo, que suceda bajo nuestras pupilas, sobre nuestra piel; si sucede, que sea sin importar algo más que no seamos nuestra manera de corresponder "estás sola, estoy solo", somos juntos una llama inextinguible; eres frenesí.

jueves, septiembre 08, 2016

Tripin

La puesta en escena está derivando en el comienzo de la realidad, empieza con el inocente viaje, la espera fue larga y muy acalorada por tener que esperar en el infierno, en compañía de la bestia; bueno pero no hacerlo más extraño continuemos directo al inicio omega.

Me encontraba de regreso de la selva con el ardor a todo vapor sobre la epidermis, con las ganas de hablar sobre ese camino suntuoso del viaje cuando me he de enterar que dicho camino no sucedió, cuentas la historia donde de nuevo me encuentro en el bosque pero con los pies más dados al mundo jodiendo de lo lindo. El bosque tiene fango y lluvia, desiertos de fría noche; y días del infierno.

El viaje continuó de la misma manera hasta que se llegó al lugar entre la selva, a tientas y a ciegas se desafió el mundo que prometieron proteger y ha quedado profanado.

La jornada casi termina pero ahora quien escribe comienza a sentir lo que se ha descrito en este manifiesto mientras pregunta "Qué tal el viaje del bosque."...

... el colapso ha llegado tratando de hacer que no quedé rastro de este manifiesto.



Por qué hablamos de nuevo sobre el viaje de ir a dar al pyrex en sacrificio que se ha realizado cuando me dicen que no nos movimos del mismo lugar en el que hemos estado.

martes, septiembre 06, 2016

Desolación

Si tengo desolación
se lo debo a las manías
a la falta de tacto
a la ausencia de táctica 
y al exceso de estrategia,
si tengo desolación 
se lo debo al celuloide
a ese recuerdo inexistente
a la realidad claridiscente 
y a mi caos etéreo.

Si tengo desolación 
he de atribuirlo a mi insensatez 
esta misma con la que me aferro
la misma con la que preservo
un carmesí eterno,
si tengo desolación 
he de atribuirlo a la eterna depresión 
esta misma con la que consagro
la misma con la que trazo con sangre
un impío lamento.

Sí, tengo desolación 
se lo debo a las manías
a mi testaruda insensatez
a tu divina ausencia
y a la jodida incoherencia,
sí, tengo desolación 
carente de tacto
hastiada de abandono
perturbada 
y un tanto locuaz.

Tengo desolación y no estás
te guardo en silencio
te recuerdo a media luz, a media luna
te miro desaparecer
ya no estás ni ahora ni nunca.

Tengo desolación y no estás
te llevas insomnios, innumerables desvelos
te pienso, te siento
te lamento y lloro un mar entero
ya no estás... ya no queda nada...


lunes, septiembre 05, 2016

Glauco

Es quizá tu recuerdo lo más glauco que traigo en mi memoria, no debería hablar de esa manera a razones de esta malparida paranoia y la sensación de incertidumbre que la acompaña. Es quizá tu recuerdo lo más inmaculado que quisiera preservar.

Es, también, quizá parte importante de este desvelo, de esas noches que convergen o quisieran converger en tu atardecer. Es quizá la parte más importante de la creación y  esa hegemonía que hay entre el universo y tu delicadeza.

Es quizá la manera errónea en la que he empezado mi mar de letras, y qué importa digo yo, es quizá una bella y posible razón para despertar de cada pesadilla y simplemente volar.

Ay, vaya osadía la mía de mencionar lo que no existe no sucede más que en mi mente aunque fuera de ella desaparezca, vaya osadía la mía mi dulce dulce inspiración...

Eres quizá una bella y muy posible razón...

domingo, agosto 28, 2016

Preludio

Es la vida una conjunción en la casa de ópalo, de Acuario y una que otra calamidad disfrazada de farsante locuaz; es esta misma un poema escrito con vehemencia y eructado delante de los fosas de Dios, es la cantidad de gritos y martirio que estremece y chapalea en mis intestinos; es esta misma una canción glauca entonada en do con toda la porqueriza y los albañales manchados e irradiados con alegría inverosímil.

Es la vida una patada en el culo de la creación, un mar de sangre que hierve a razones y conjunciones, a base de trópicos y demás versos que emanan desde los más entrañable como el alma; es esta misma la que cae como esputo y líquido biliar sobre la columna vertebral de un desfallecido, como el hálito de un moribundo mientras llena de estertor y estupor la visión nublada por melancolía de los badulaques y arrogantes seres que desconocen la realidad de la vida; ergo, la muerte.

Bien he entendido que es la vida aquello que se basa y rige en función del desgaste, de la oxidación, de la combustión y de los espasmos ardientes sobre el terciopelo rojo; es la vida un sinfín de pérdida y destrucción; es esta misma el antagonismo propio de la gestación y la fertilidad donde el motivo y razón imprescindible es la acumulación de energía sin remordimientos.

Es la vida y la muerte una conjunción en la casa de zafiro, de Libra y el aire que alimenta al fuego, el mismo que se extingue con agua y la cual con tierra forman el barro de cada ser, alabados sean malditos pusilánimes que desdeñaron la premisa irrefutable; alabados sean estos idiotas que con aire de haraganería se sujetaron a la muleta equivocada porque serán ellos los primeros quienes energía sean y del universo una fracción del flujo, alabados ellos que yo he de fundirme con ellos mientras cierro los ojos    y       lentamente           me                veo                     desaparecer                             ...

miércoles, agosto 17, 2016

Olvido

He olvidado todo de mí, olvidé mi nombre y los polisílabos que lo conforman, olvidé la pronunciación de mi alma aristócrata, olvidé el color de mi sangre y el sabor de mi respiración.

He olvidado todo del mundo, olvidé el sentido de los puntos cardinales, olvidé la diferencia entre los trópicos y su hegemonía, olvidé al meridiano cero y mi canto al Ecuador.

He olvidado todo de ti, tu sabor efímero y ese desdeño sobre tu piel, olvidé las sonrisas y los llantos irrefutables, olvidé el sentido del tacto y aquella conversación que sosteníamos con la mirada.

He caído en la cumbre del olvido, he resentido el sabor mezquino y marginado de la soledad y el frío veraniego.

Odio no poder tirarme al olvido. Odio no poder olvidar todo.
Odio ser tu olvido mismo.

sábado, agosto 13, 2016

Palabras Muertas

Pareciera que hay algunos días en los que el sol brilla de nuevo, extraña la manera en la que un hecho casi irrefutable cambia la perspectiva de una persona. No sé si se deba a que he estado llenando mi cabeza con una sarta de basura quizá para algunos... No lo sé. Me parece interesante la manera en la que ahora estoy tratando de narrar mis experiencias a base de recuerdos intangibles pero existentes.

Leía que no hay manera más complicada que crear algo a base de un recuerdo y me parece correcto, no puedes crear algo en base a recuerdos porque la perspectiva de cada quien está tan sujeta como el cabello a los folículos. Es momento de llenar poco a poco el espacio del libro que pretendo escribir. No sé si será un buen libro o una cloaca, una mierda para algunos... No lo sé.

El punto de un libro no está enfocado en ser el mejor para todos. Lo que es imprescindible es que este exprese el verdadero sentir, la conmoción, el éxtasis, la furia, la tristeza, la alegría, la soledad, la ausencia, el abandono, el júbilo, la agonía. Ergo, todo lo que se te ocurra en palabras muertas.

lunes, agosto 08, 2016

Tragedia

Se conoce de tragedia cuando descubres la procesión que conlleva ese demencial girar, se conoce cuando tomas la interrogante que destruye y unifica con la mano izquierda; se conoce de tragedia cuando en tus manos escurre la sangre que nadie comprende.

Se conoce de tragedia cuando pretendes impresionar mediante implosiones y convulsiones sórdidas, cuando de manera locuaz y elocuente escupes la verdadera gracia de Dios; se conoce de tragedia cuando en tu presencia concibes muerte y desgraciada soledad.

No veo motivos para hablar de la tragedia ni de la incertidumbre inverosímil que se palpa con la cabeza llena de amargura y más desgraciada soledad. No se conoce de tragedia sin antes haber descubierto la frágil felicidad.

Vivo y muerto es como se llega al mundo, se llega con vendas sobre los ojos y algunas marcas de crucifixión en la nuca; no se llega del todo dormido ni del todo despierto, sencillamente se llega.

Se conoce de tragedia cuando se ha hablado de la desgracia y la gloria, cuando en tus pupilas persiste la bocanada de mierda que se otorga a cada uno; se conoce cuando en tu nterior estás más muerto que la luna cada veintiocho días...

Tragedia, benévola tragedia. Te hablo mientras mi canto se convierte en llanto y mi reflejo desaparece de tu ventana rota.